LA FREIXENADA, cuna del Cava

De vez en cuando me toca conocer sitios muy especiales y hace poco tuve la ocasión de descubrir uno de muy especial.

De sobras es conocida la tradición de brindar con cava en ocasiones especiales. Sin embargo, la historia de este vino espumoso suele asociarse a años de linaje familiar en búsqueda de la mejor variedad de uva de la región.

Hay cuatro diferencias principales con el champán: su procedencia geográfica, su variedad de uva, la composición (son siempre de la misma añada) y el grado de maduración.

 

Y el éxito de poder ofrecer la mejor combinación de estos cuatro factores, tan solo lo pueden lograr unos pocos privilegiados.

Entre ellos, la Freixeneda, una masia y tesoro escondido de Freixenet.

 

Con 18 bodegas y 7 países en tres continentes, Freixenet sigue siendo una empresa 100% familiar a pesar de que su origen se remonta a principio s del siglo XX con la elaboración de cava bajo el método utilizado en Champagne de fermentación de botella.

Uno de los momentos históricos más importantes de la familia empezó precisamente en la Freixeneda, donde don Pere Ferrer Folch, rodeada de fresnos (freixe) bautizó la masia del siglo XIII como el buque insignia de Freixenet.

El espacio ha sido rehabilitado intentando respetar al máximo el aspecto anterior de magia, y conservando todos los detalles de la época.

La cocina, el comedor panorámico en 360 grados y sus estancias, nos permiten disfrutar de unas impresionantes vistas de las viñas y la sala de fermentación.

 

En cada rincón es palpable la intención de crear un entorno deslumbrante, acogedor y único para poder celebrar eventos entre amigos y clientes.

Incluso ofrecen actividades paralelas donde disfrutar de la naturaleza, como la opción de ir en bicicleta por sus campos hasta la finca de la familia Nadal, actuales gerentes de Freixenet.

Sin duda, un espacio con el que colaboraremos habitualmente a través de Brand Events.

 

Jordi Martinez, General Manager Brand Events